lunes, 22 de septiembre de 2014

Alicia al otro lado del camino y lo que ahí encontró

El camino para Alicia  se ha indicado a través de prohibiciones: no camines encorvada, no ensucies la ropa, no hables con extraños, no te metas en problemas, no corras peligros, no salgas de casa. Alicia, tan obediente, siguió las prohibiciones hasta los 30.
Lo único que consiguió fue un aburrimiento marca ACME.
La situación cambió el día que Alicia decidió moverse al lado contrario del camino: caminó encorvada, se ensució la ropa, habló con extraños, se metió en problemas, corrió peligros: salió de casa...
Lo que encontró fue aterrador. A los 30 años se compró una bici y salio de su casa en Acaponeta a las 6:30 de la mañana. Descubrió que el sol no calienta tanto a esa hora y menos si es septiembre, que hay un espacio para rodar libremente por la calzada principal, que el asfalto de la carretera federa 15 está en buen estado, que los trailers de doble remolque cimbran la bicicleta más que un coche, pero el coche asusta más porque hace menos ruido mientras se acerca, que rodar 20 kms. solo acompañada de su hermana por lugares en los que hace tres años descuartizaban personas es suficiente para ganarse el calificativo de 'safada'. Que 20 kms. la separaban de un lugar maravilloso: las cascadas amarradas a rocas que parecían juguetes olvidados por niños gigantes. 
En ese lugar Alicia y su hermana se volvieron pequeñitas
pequeñita...
pequeñita...
terriblemente pequeñitas en el maravilloso lugar tan cerca y tan lejos de las prohibiciones que marcan el camino "correcto". 
"Cascadas del Cangrejo en perpendicular al camino que lleva al ejido del Motaje, municipio de Acaponeta Nayarit"

Coquena

Ave simpática. Oculta su fealdad bajo un atuendo elegante y coqueto. Van siempre juntas, tan juntas que resultan pesadas; si ven desconocidos cerca graznan parecido al chillido de un puerco.

Coquena
préstanos tu ropaje
universo lunar
constelación estruendosa
mascarilla
Coquena
heredanos tu sentido
alerta...
miedosa

martes, 2 de septiembre de 2014

Las primeras dos horas de un martes en el mundo de shio

Contengo el aire. El olor a cigarrillo atrapa mi nariz, deseo con fuerza una calada. Alguien abre una ventana, el calor húmedo de la sala incrementa mi ansiedad. Todos se miran de reojo parecen decirse algo que creo descifrar, es la fiesta filosófica del mundo de Sofía en película nefasta...algunos quieren morir como en mi caso...desde mi lugar veo a unos chicos  afuera en un pasillo y siento envidia...
Qué afán de aplastar la creatividad de cada uno, qué insistencia en pretender asegurar un mismo cincho...