Ayer mis lágrimas tenían vida propia. Salían a borbotones sin que pudiera impedirlo. No salió el sol. Y el reloj dejó escapar los minutos en una carrera frenética sin que apenas me diera cuenta. Hoy es un nuevo día ya no soy el medio de las lágrimas de ayer.
Ahora mis manos tienen vida propia, limpiaron, barrieron y lavaron los charquitos sucios de los días salados.
domingo, 10 de agosto de 2014
Lavando días salados
viernes, 8 de agosto de 2014
miércoles, 6 de agosto de 2014
De mis personas favoritas
Lo conocí mientras montaba una bicicleta a toda velocidad. Sus rastas más largas que él, su color de piel y la forma de vestir activaron prejuicioso ser y dije: -un vago locochón como cualquier otro.
Más alejada de la realidad no podía estar. Es un talentoso tauro, un perfeccionista asqueroso en lo que hace y es mucho lo que hace: enseña a preparar comida vegetariana, es un pintor por vocación, diseñador de zapatos y accesorios (tiene su propia marca), y tiene una energía capaz dw atraer a cualquier insecto por la luz que irradia. Es una de esas personas favoritas porque no se esconde para decir lo que piensa. Lo dice mientras te mira a los ojos.
Ulises "eltauro" Zarabia.
Pan de elote
Su decisión nunca antes había sido tan firme, pensó mientras abría el portón de entrada a su casa: -¡dejaré de comer pan!, sí, eso haré y perderé peso. Lo que ignoraba antes de cruzar el portón es que la vida te presenta a pequeños hijos de puta, los peores son aquellos que conocen hasta el último gusto personal, conocen el mes de cumpleaños y para manifestar cariño dejan cosas amadas, pero que matan.
Sí, ahí estaba un kilo de su postre favorito.
Al verlo se dijo: - ¡las reglas se hicieron para romperse! Aunque le hubiese gustado romper las piernas del tierno hijo se puta que había llevado aquel regalo.
Un taladro de cumpleaños
Hace año y medio vivo en el mismo lugar. Desde que llegué pensé en hacer alguna modificación con mis manos. Una estantería para libros era una buena opción. Hoy lo hice. Con mis manos instalé todo: la pintura, las ménsulas, las pañeras, los libros. Lo mejor fue el taladro en mis manos.
Voy a cumplir 30 y mi hermana Paola me regalará un taladro de cumpleaños.
La niña que mira y describe su mundo
Rosario Castellanos en Balún Canán recuerda su infancia comiteca y entrega un lienzo impresionista sobre un momento histórico coyuntural en México, el momento en que Lazaro Cardenas hace efectivo el ideal revolucionario "la tierra para quien la trabaje" para el indio.
La narradora, una nena de 7 años hija de uno de los muchos hacendados afectado por aquéllas leyes de desamortización.
martes, 5 de agosto de 2014
Idílica derrota
¿Te ha pasado que lloras con el final de un libro?, ¿que no entiendes por qué lloras, pero no puedes controlar las lágrimas que brotan ni la presión del pecho?
a mí sí.
Me pasó con el final del libro "Al este del Edén" de John Steinbeck (1952).
Lo inicié el domingo 27 de julio y lo terminé hoy 5 de agosto. Esta semana de vaciones desde el sofá, la cama, las sillas del comedor de mi casa viajé al Valle de Salinas California, la Salinas California de antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Semana en la que conocí la historia de tres generaciones de la familia Trask y que odié y amé con ellos. Sin embargo, he de confesar que todo esto me frustra. Había intentado leer la novela con fines didácticos. Ver de manera juiciosa los recursos del autor, pero las argucias de la voz del narrador astuta en esconderse entre los finos hilos tejidos me derrotaron haciendo que me rindiera completa a la historia y sus vaivenes, a esa epopeya bíblica del fraticidio de Caín contra Abel y que reflexionara con ellos la búsqueda del amor a través de cualquier medio, la culpa que esto genera convirtiéndose en el sino para cada personaje, y sobre todo la lucha que se libra en la mente para ejercer un "libre albedrío" y "elegir el bien".
Las vueltas de tuerca, los sutiles y, a veces, extremos giros en la historia me convirtieron en el testigo en primera fila de todo lo que pasaba, olvidando por completo mi cometido principal:
detectar y elencar los recursos literarios en la novela.
Cierto que es bonito leer, pero lo que me causa vértigo es que un libro pueda leerme a mi, que me identifique y me narre al grado de ser yo ciertos personajes. Este es el resultado, lo que se traduce en un rotundo y dulce FRACASO, sin embargo, seguiré INTENTANDO aunque eso signifique una derrota permanente y reiterada, pues el mensaje principal del libro es "TIMSHEL" una palabra hebrea que significa: tú podrás!!!
