El verano transcurre en aparente calma, entre el estudio de dos idiomas: Italiano e inglés, lecturas de mujeres escritoras y la suscripción a Spotify premium, mis días se suceden en diferentes ritmos.
En algunas ocasiones el ritmo es acelerado, contundente y me da por leer los ensayos de Rosario Castellanos en su colección póstuma Juicios Sumarios I y II, al leerla no es gratuito que se apodere con potencia del ambiente la voz de Sarah Vaughan recreando una atmósfera vestusta con sabor vintage.
La castellanos es una conocedora de la historia mexicana elegida para morir absurdamente. Me gusta cuando las cosas se relacionan, cuando uno busca conexiones, Castellanos, cuando era estudiante de filosofía de la UNAM leía a Simone de Beauvoir, no por ello Castellanos es considerada de las primeras feministas en México.
En una conversación una amiga, Cinthya Espinosa, me recomendó leer las "Cartas a Ricardo". Se trata de toda la correspondencia que Castellanos sostuvo con el más grande amor terrenal en su vida. Cinthya dice que son cartas inteligentes, divertidas, llenas de amor y que presuponen al hijo de puta a quien van dirigidas. Cartas sin respuesta, amor no correspondido. Vi el siguiente documento sobre la vida de Castellanos producido por canal Once:
y precisamente, el amor desmesurado que Castellanos prodigaba a Ricardo Guerra fue lo que más me chirrió, ¿cómo puede una mujer desear a un hombre a su lado y al mismo tiempo rechazar la idea del matrimonio? ¿cómo puede una mujer liberal, avanzada en su época, no creer en la domesticación de una vida en pareja y al mismo tiempo desgarrarse por la infidelidad de su marido? ¿Por qué una mujer al extremo inteligente se da el lujo de sufrir por el amor de un hombre?Encontraba incongruente la vida sentimental de Castellanos, en esto no se me antojaba parecida a Simon de Beauvoir, pero a ésta no la caracteriza la poesía y a Castellanos sí, y ¿qué no es la poesía uno de los medios e instrumentos más bellos para expresar las ambivalencias del espíritu?, ese amar y odiar, ese desear y contenerse, ese querer sin poder. Así, ella, Castellanos es recordada por poemas celebres
"Voy a morir de amor, voy a entregarme al más hondo regazo... En los labios del viento he de llamarme árbol de muchos pájaros".
Pero yo no soy amante de la poesía. No me siento identificada con las frases alambicadas y figuras metafóricas complejas o simples. Me atrae más la prosa, las frases claras y cortas, las ideas bien expuestas, si entre líneas la poesía se presenta se convierte en un plus agregado, lo agradezco, pero la poesía y yo no tenemos una buena relación. Sirva pues, que en el 2002 compré los ensayos recogidos postumamente en dos títulos: Juicios Sumarios I y II. Se trata de artículos pequeños publicados en distintos espacios, en los que Castellanos hace derroche de agudeza analítica, y hereda a los nuevos lectores una fuente inagotable de autores y obras mexicanas, latinoamericanas y voces femeninas. El libro se convirtió a mis ojos en un documento valioso no solo por los datos históricos que siempre se agradecen, sino por la motivación y fundamento de sus opiniones .
En sus escritos ensayísticos se nota la marcada influencia no sólo de la obra, sino del personaje que fue Sor Juana quien prefirió el estudio, la búsqueda del conocimiento y para ello se sirvió de lo único que tenía a su alcance: el claustro en un convento. Así, Castellanos como su admiradora no dudó cuando dijo que quería ser escritora, cuando utilizó su historia personal accidentada y marcada por el denuesto al hecho de haber sido mujer. Sus padres deseaban un varón, ella convirtió estos pasajes en incubadora de valor, de tesón y de arnés.
No uso su ser mujer como leit-motive para reivindicar el papel de las mujeres en México, más bien, amó con locura a un hombre, creyó en la causa indigenista, se obsesionó por el lenguaje como instrumento, llenó de pájaros su árbol cuya sombra aun nos recubre.
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lunes, 27 de julio de 2015
«árbol de muchos pájaros»
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Te amo aunque el amor ni exista.
ResponderEliminarMe da miedo pensar que nosotras las que afirmamos cantando en performances que el amor no existe, al final del viaje resultemos del equipo que más amaron.
Eliminar:(
No hay escapatoria, aunque la cárcel sea amplia, estamos atrapadas!